Odio ser tan enamoradiza. No es que me haya enamorado, solo noto, levemente, las estúpidas mariposas en la boca del estómago.
Pensé que me había hecho más fuerte, que había conseguido controlar mis sentimientos y emociones, pero supongo que ahora estoy muy vulnerable.
Necesito amor. Abrazos. Besos. Echo mucho de menos eso. Y cuando alguien me trata bien y me hace sentir cómoda, hasta el punto de contarle los arrebatos de mi familia, hace nacer un cariño especial.
Soy demasiado cariñosa. Aunque se me vea muy masculina y mi humor sea un poco vulgar, en cuánto al amor y la amistad, soy demasiado buena y acaban haciéndome daño, porque quiero con demasiada intensidad.
Tengo miedo. No quiero que me sigan haciendo daño, ya he tenido bastante. Ahora solo quiero encontrar a alguien a quién de verdad le importe y me entienda. Que quiera abrazarme y besarme siempre y que no me hunda más cuando tengo uno de mis bajones.
Soy demasiado inestable emocionalmente y no necesito a alguien que me diga que doy asco cuando me pongo así y que se vaya enfadado, y aun encima le tenga que pedir perdón yo.
Estoy harta de que me utilicen y que me hundan más en mi depresión. Tengo que hacerme más fuerte. Pero ahora creo que me gusta esa persona, al menos, un poquito y no quiero. Es imposible.
Odio sentirme tan vulnerable.
(Primera entrada de Nanamato.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario